Es increible el cambio de la curva de tiempo-trabajo de mi tiempo. Y solo han pasado 4 días desde que cerre mi cuenta de Facebook. Las cosas comienzan a marchar de nuevo. Además de la paz mental de no estar al tanto de todo lo que le pasa a todo el mundo. Sinceramente, prefiero enterarme charlando con un amigo que por una actualización de estado. Se que es irónico (incluso algunos dirían que hipócrita) que un tecnófilo haya terminado por encontrar inhumana y estéril esa forma de estar en contacto con sus amigos, pero es que empezaba a sentir que ya no era importante el hablar de cosas que me pasaban, sino que lo importante era postear como estaba, así fuese una tontería.
Bueno, organizando los festejos navideños post cenas familiares, a ver si encuentro una buena lista de bares y locales que abran esa noche y tenemos información decente al respecto.
Deniam